Biología, Universos

Regulación hormonal

Hace unos meses, inauguramos una serie de posts sobre el cerebro. Estuvimos tratando las partes de las que se componía este órgano tan particular y las formas por las que se transmitía el impulso nervioso. Hoy, continuando con este tema, nos centraremos un poco más en la parte química encargada de regulación: las hormonas.

Las hormonas son sustancias químicas de origen orgánico que son fabricadas en las glándulas endocrinas. Son secretadas por ellas al torrente sanguíneo para que viajen por él y actúen en el lugar correspondiente. Una misma hormona puede tener distintas funciones, depende del tejido sobre el que actúe. Este órgano recibe el nombre de órgano/célula blanco o diana.

Estos órganos diana poseen en la membrana o en su citoplasma de sus células unos receptores específicos formados generalmente por moléculas proteicas, Estas son estimuladas con la presencia de una hormona determinada.

Las hormonas controlan numerosas funciones, como veremos a continuación. Lo hacen en pequeñas cantidades y una vez acabado el “trabajo” se degradan con rapidez. Debido a su importancia, y los problemas que puede acarrear tener concentraciones superiores (hiperfunción) o inferiores (hipofunción), la cantidad de hormonas son constantemente reguladas y controladas. Este seguimiento se realiza, generalmente, por la retroalimentación o feedback negativo. Esto significa que la propia concentración de la hormona es la que “dice” si es necesario generar más o no.

El hipotálamo controla la actividad hormonal y actúa como enlace entre el sistema nervioso y el endocrino. Las neuronas del hipotálamo reciben la información procedente de otras partes del cerebro y de las hormonas presentes en la sangre y responden secretando unas sustancias llamadas factores liberadores. Estos pasan a la hipófisis generando tropinas las cuales pasan al torrente sanguíneo y son transportadas a las distintas glándulas secretoras.

A continuación, explicaremos las hormonas más relevantes secretadas por el hipotálamo y la hipófisis:

 

Serotonina

Este neurotransmisor es sintetizado a partir del triptófano, un aminoácido que necesariamente ha de ser ingerido a través de la dieta ya que nuestro cuerpo es incapaz de sintetizarlo.  

Esta sustancia se produce en el Sistema Nervioso Central y en el tracto intestinal y actúa sobre el tallo encefálico.

Es popularmente conocida como la “hormona de la felicidad” ya que se sabe que regula el humor, reduce los niveles de agresividad y conductas violentas. Sin embargo, su función principal no es esta, sino de de regular la digestión. Además, también influye en el sueño y los ciclos circadianos.

 

Dopamina

La dopamina es el neurotransmisor más importante del Sistema Nervioso Central. Se produce en el  mesencéfalo, en el núcleo arqueado del hipotálamo y, principalmente, en la sustancia gris.

Es el precursor de la adrenalina y la noradrenalina. La dopamina se ve modulada por la serotonina y cuando esta disminuye también lo hacen las endorfinas.

Se encarga de regular la actividad motora, el sistema de recompensa, la comunicación neuroendocrina, el humor, la motivación y la duración de la información. También puede actuar como fármaco, aumentando la frecuencia cardíaca y la presión arterial.

Esta se libera en las situaciones placenteras y provocan que el individuo quiera repetir lo que le ha causado esa sensación. Para que notemos sus síntomas debemos poner en funcionamiento el sistema dopaminérgico.

El exceso o deficiencia de ella es la causante (directa o indirectamente) de enfermedades como el Parkinson, la esquizofrenia y la drogadicción.

 

Melatonina

La melatonina se produce principalmente en la glándula pineal. Es la responsable de regular el ciclo del sueño y de reforzar el sistema inmunológico. También influye en el envejecimiento, en los cambios de ritmo diarios y en enfermedades cardiovasculares.

Se produce cada 24 horas y su producción aumenta al disminuir la luz ambiental. La deficiencia de la luz solar combinada con la artificial a altas horas de la noche puede interrumpir el reloj biológico y, por tanto, la producción de melatonina.

El nivel de estas hormonas disminuye con la edad, es por eso que con los años pueden llegar a aparecer trastornos del sueño.

 

Antidiurética o vasopresina (ADH)

Son hormonas producidas por el hipotálamo y secretadas por la neurohipófisis y el lóbulo posterior de la glándula pituitaria. Su producción se debe a los cambios en el volumen de la sangre y en la concentración osmótica.

Su principal función es regular la retención de agua a través de los riñones y la disminución de la cantidad de orina acumulada en el organismo.

El consumo de alcohol es el causante de la inhibición de esta hormona, lo que hace que no se produzca la reabsorción del agua y por lo tanto sea desechada a través de la orina.

 

Hormona del crecimiento (GH) y somatostatina

Es una sustancia producida por la glándula pituitaria, que estimula el crecimiento, regula la reproducción celular, el metabolismo y disminuye la grasa corporal.

Las alteraciones de esta hormona suelen asociarse con formas de enanismo o gigantismo. Además, el exceso o la deficiencia provoca problemas de salud, aunque pueden ser tratados con GH sintética.

La inhibidora de esta es la somatostatina, otra hormona que, aunque es producida por las células del páncreas  e interviene en la regulación de la glucemia y en la inhibición de la insulina y el glucagón, también es secretada por el hipotálamo y otras zonas del sistema nervioso central.

Además de cohibir a la hormona del crecimiento, también interviene en la regeneración contínua de nuestro cuerpo y aumenta el efecto de los sedantes en ciertas áreas de nuestro cerebro, reduciendo así la actividad motora general.

 

Tirotropina (TSH) y Hormona liberadora de la tirotropina

La hormona liberadora de la tirotropina provoca la liberación de TSH, también producida por la hipófisis. La tirotropina ayuda en la función de la glándula tiroides. Además, libera otras dos hormonas: triyodotironina (T3) y tiroxina (T4), las cuales aumentan el metabolismo basal.

Cuando la glándula tiroides produce demasiada cantidad de las hormonas T3 y T4 se produce el hipertiroidismo, que puede acelerar el metabolismo del cuerpo, causar taquicardia, nerviosismo o incluso pérdida de peso. En cambio, cuando se produce la falta de la hormona tiroidea se produce el hipotiroidismo, cuyos efectos son los contrarios: disminución del metabolismo basal, cansancio…

Oxitocina

La oxitocina o conocida también como “hormona del amor” debido  a sus funciones, es también producida por el hipotálamo y liberada a través de la neurohipófisis. Está relacionada con la felicidad y la conducta sexual, además de modular el estado de ánimo.  

Juega un papel fundamental en el parto, ya que estimula los receptores adecuados en el útero, provocando así las contracciones, que permiten la dilatación del cuello uterino y el alumbramiento.  Pero no solamentdesarrolla su función en el parto, sino que también es la responsable de que se produzca leche en la glándula mamaria.

En el caso de las mujeres, la oxitocina aumenta de manera natural en el final del embarazo para preparar el cuerpo para el momento del parto.

Como hemos visto, hay numerosas hormonas que se encargan de la regulación de las funciones de nuestro organismo. Aparte de estas, existen otras muchas como la hormona adrenocorticotropica, la estimuladora del foliculo (SSH), la lutenizante, la prolactina, etc. Pero esas ya, las dejamos para otros post.

1 pensamiento sobre “Regulación hormonal

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