Biología, Universos

¿Nos vamos a tomar el sol?

Gambas rojas (quemaduras solares)¿Eres de los que se quema en la playa o bien de los que se ríe del compañero por parecer un gambita roja? ¿Nunca te has preguntado por qué tú no te quemas y él sí? ¡Hoy os hablamos sobre las quemaduras solares!

Las quemaduras solares se producen cuando exponemos nuestra piel de forma prolongada a los rayos UV. Los rayos UV tienen la capacidad de penetrar en las células de la piel modificando o, incluso, destruyendo su ADN. Cuando un fotón UV golpea la piel, puede dañar el ADN de las células del cuerpo. Esto lo hace rompiendo los puentes de hidrógeno entre los cuatro nucleótidos que conforman nuestro ADN: la adenina, la timina, la guanina y la citosina. Cuando una célula se percata de que su ADN ha sido modificado toma una dura decisión: el suicidio -o según la  jerga biológica apoptosis-. La célula consciente de que puede provocar males mayores debido a su condición de mutante, decide de forma altruista quitarse la vida para evitar reproducirse y generar enfermedades como el cáncer de piel.

Nuestro sistema inmunitario, al “sentirse” en peligro incrementa la producción de melanina. La melanina es un pigmento que dota de color a la piel, los ojos y el pelo. Su función principal es absorber la radiación ultravioleta (UV) para prevenir los daños celulares. En muchos casos, el proceso de creación de melanina no es lo suficientemente rápido y por lo tanto muchas de nuestras células son dañadas. Esa es la explicación a que después de un maravilloso día de playa, muchos de nosotros nos sintamos como serpientes mudando la piel. Todas esas células epiteliales que se desprenden, son las que han sufrido -voluntariamente- el proceso de apoptosis.

Tras el desprendimiento de las células fallecidas, comienza la regeneración celular. Por este motivo, pasamos de ser serpientes a sonrojados cangrejos. Las zonas afectadas, son irrigadas con abundante sangre para acelerar este proceso. Además, las células “nuevas” tienen una cantidad mayor de melanina para prevenir futuras exposiciones solares.

Fototipos

A continuación os presentamos a Adrián, a Maryna, a Mar, a Ernesto, a Harguel y a Jonathan. Cada uno de ellos tiene un fototipo diferente. Esto significa que cada uno de ellos absorbe y responde de forma distinta a la radiación UV:

 

Personajes con sus distintos fototipos (quemaduras solares)

Personajes con sus distintos fototipos (quemaduras solares)

 

Los factores de protección que deben utilizar cada uno de ellos es diferente debido a su fototipo. Existen dos tipos de protectores solares según su comportamiento frente a los rayos UV:

  • Físicos: son los que reflejan los rayos. Los más utilizados son los óxidos de zinc y titanio. La ventaja de estos protectores es que al no ser absorbidos por la piel son aptos para personas con la piel sensible o alérgica. El “inconveniente”: dejan un tono blanquecino un tanto antiestético.

  • Químicos: son los que absorben la radiación y la transforman en otro tipo de radiación no nociva. La ventaja de estos protectores es que no dejan una capa pringosa blanca aunque deben de ser aplicados 30 minutos antes de la exposición y en algunos casos de forma reiterada, ya que pueden degradarse debido a la incidencia prolongada de los rayos solares.

Protectores solares

El FPS (factor de protección solar) indica el tiempo de protección que ofrece la crema que nos aplicamos. Es decir, si tu piel comienza a reaccionar frente al sol a los 10 minutos cuando no llevas protección, una crema de FPS 15 multiplicará ese tiempo a 150 minutos. Por lo general, los filtros solares de FPS 30 son efectivos sobre el 97% de los rayos mientras que los de factor 50 lo son un 98%. La diferencia de proteción es ínfima, sin embargo esta pequeña disparidad no se refleja a nivel económico. Por eso, numerosos dermatólogos recomiendan que si no se tiene una piel extremadamente sensible, se opte por los de FPS 30 (y así ahorramos un dinerillo para el helado del chiringuito).

Por último, un aspecto a tener en cuenta de las cremas solares es su caducidad. La gran mayoría pierden efectividad pasado el año, por eso se deben renovar cada veranito.

Nosotras somos más de ponernos como conguitos…. ¿Y vosotros?  La semana que viene os hablaremos sobre otros métodos para combatir el calor.

 

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