Biología, Universos

Los virus

¿Conoces algún organismo que no esté vivo y aún así pueda ser peligroso para ti? Puede que resulte un sin sentido. Gran parte de las enfermedades que conocemos son producidas por seres vivos como bacterias u hongos. Pero, ¿alguna vez te habías planteado si un virus estaba realmente vivo? Todos los seres vivos deben ser capaces de realizar por sí mismos tres funciones básicas: la relación, la nutrición y la reproducción. Por esta razón, los virus no pueden considerarse auténticos organismos vivos. Ellos no son capaces de llevarlas a cabo a no ser que utilicen a otra célula, por lo que son parásitos obligados.

 

Morfología vírica

Los virus se componen generalmente de una cápsida de naturaleza proteica, en la cual se encuentra su material genético, que puede ser ADN o ARN, lineal o circular. Los virus con envoltura poseen además una membrana que ayuda a la unión específica con la célula que parasita.

 

La reproducción de los virus

Para que un virus pueda reproducirse necesita de forma obligatoria una célula huésped. Se pueden dar dos casos:

  • Ciclo lítico. Utilizando la maquinaria de la célula huésped, el material genético del virus se replica, se transcribe y se sintetiza para dar lugar a las cápsidas de los nuevos virus. Tras esto, las partes del virus se ensamblan, se empaqueta el ácido nucleico y posteriormente se produce una rotura de la célula huésped.
  • Ciclo lísogénico. El virus introduce su ADN en la célula huésped. A continuación, éste se integra en el material genético de la célula parasitada. Esto provoca que cuando se vaya a dividir,  el ADN del virus se reproduce.

 

¿Cómo acabr con ellos?

Para frenar la acción de los virus existen dos medidas: una preventiva y otra curativa.  Dentro de las preventivas encontramos las vacunas. Aunque hoy no nos queremos extender en el sistema inmunitario porque tenemos pensado hacerlo en otro post, una de sus características es que posee una especie de memoria. Esto supone un beneficio para nosotros ya que si en algún momento padecemos algún tipo de enfermedad, para sanarla se crean anticuerpos, los cuales posteriormente recuerdan el antígeno que nos ha infectado y hacen que la respuesta sea más rápida y efectiva. Cuando nos vacunamos se nos está introduciendo algo relacionado con el virus para que nuestro sistema inmunitario cree anticuerpos y, si en algún momento nos infecta el virus nuestro cuerpo reaccione más rápido. Según el origen de estas vacunas se diferencian tres tipos:

Atenuadas

Están compuestas por el virus con una virulencia menor, es decir, su efectividad se reduce. Se pueden obtener realizando cultivos en medio desfavorables o mediante la manipulación genética. Las dosis que se introducen son pequeñas. Lo cual es posible ya que las células a las cuales infectan se reproducen de forma muy rápida. Esto hace que la enfermedad o no se exprese o que lo haga de una forma muy leve. Algo curiosos de estas vacunas es que se pueden transmitir a otras personas, es decir, una persona vacunada puede transmitir el patógeno atenuado a otra persona mediante un contacto y que esta cree de forma automática anticuerpos para protegerse. Algún ejemplo de estas vacunas son el sarampión, la tuberculosis y rubeola.

Muertas o inactivas

Como su nombre indica, estas vacunas lo que hacen es incorporar el patógeno muerto. Como los virus que se introducen no poseen la capacidad de producir la enfermedad es necesario inyectar dosis mayores e incluso de recuerdo. Por ejemplo, la gripe, la antitetánica o hepatitis B.

Antiidiotípicas

Están compuestas por los anticuerpos que atacan a un determinado antígeno, es decir, en lugar de emplear un antígeno para crear la vacuna, se utiliza un anticuerpo que morfológicamente sea similar al patógeno y por lo tanto active la acción del sistema inmunitario. Se dice que estas vacunas son más “seguras” . En ningún momento el organismo vacunado entra en contacto con el patógeno.

Como hemos mencionado antes, existen muchas enfermedades relacionadas con ellos, como por ejemplo la famosa gripe. Todos los años, la vacuna de la gripe se ha de modificar. ¿A qué se debe esto? Sencillamente es porque el virus cada año cambia, es decir, muta.

Las mutaciones provocan que las proteínas de su cápsida varíen y dificulten la labor de reconocimiento para nuestro sistema inmunitario.  Estas mutaciones pueden producirse de forma espontánea, cambiando unas cuantas bases del código genético del virus o, y más peligrosa aún, cuando dos virus distintos intercambian fragmentos largos de su material genético y dando lugar a cepas completamente distintas.

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4 comentarios sobre “Los virus

  1. Hola Chicas. Creo que haceis una labor de DIVULGACIÓN CIENTÍFICA fantástica, y además me dais mucha envidia por lo bien que lo habéis montado. A mi me gustaría ser en el futuro DIVULGADOR JURÍDICO, y estoy poniendo mucho empeño en ello. Seguid así, y no desfallezcáis aunque en algún momento algo no salga como queréis. Mucho ánimo y mucha suerte. Espero que algún día podamos coincidir en este mundo de la DIVULGACIÓN.
    Un saludo. Jaime A. Ferrer Gálvez.

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