Física, Universos

Los huracanes

Los huracanes son grandes masas de aire que giran de forma violenta. Generalmente se originan en el océano y al tocar tierra, producen numerosos destrozos. El último registrado ha sido el huracán Irma, que ha afectado a la zona este de América del Norte y Central.  Los huracanes se forman sobre aguas cálidas próximas al Ecuador ya que estas zonas reúnen las condiciones perfectas: aire cálido y húmedo. Éste último se creó en el Océano Pacífico.

Desde el punto de vista físico, el aire cálido que se localiza en la superficie de los océanos es más ligero y por lo tanto asciende. Esto provoca que se cree una zona de baja presión con una menor cantidad de aire en la zona inferior. Las masas de aire se desplazan de las altas presiones a las bajas. A consecuencia de esto, el aire desciende. Al entrar en contacto con la superficie del océano (que se encuentra a una alta temperatura) se calienta y asciende. Esto da lugar a que se formen movimientos cíclicos de subida y bajada de aire (porque al subir el aire se enfría y vuelve a bajar).

Las masas de aire se desplazan en direcciones diferentes según en el hemisferio en el que tienen lugar. Esto causa un fenómeno bastante curioso: si el huracán se origina en el hemisferio norte, girará en el sentido contrario de las agujas del reloj, sin embargo, si lo hace en el hemisferio sur, girará al revés.

En la parte central del huracán se forma una zona de muy bajas presiones en la cual a penas hay vientos: el famoso ojo del huracán. Así que, si quieres vivir una experiencia única e inigualable tan sólo debes hacer una cosa muy sencilla: pillarte un tutorial de YouTube y crear una máquina teletransportadora para que te lleve directamente a esa zona maravillosa y tranquila. Una vez allí, lo mejor es que te pilles una sillita y disfrutes de la sensación de estar en las nubes (literalmente), aunque tendrás que tener cuidado y no marearte al ver tu alrededor girar.

A veces, de forma inconsciente, se utilizan los términos “tornado” y “huracán” de forma indistinta, no obstante, existen numerosas diferencias entre ambos fenómenos:

El huracán Irma fue catalogado de “nivel 5” ya que alcanzó vientos superiores a los 250 km/h (llegando incluso a los 295 km/h) y causó innumerables destrozos . Estos niveles se rigen según la escala Saffir Simpson y van desde el nivel 1 (con vientos menores a los 150 km/h) hasta el nivel 5, que es el máximo. Además, el diámetro del huracán ha llegado a alcanzar los 650 km de amplitud.

Otro aspecto curioso de los huracanes es la elección de sus nombres. Actualmente, el encargado de bautizar estos fascinantes y destructivos fenómenos es el Comité de la Organización Meteorológica Mundial. Imaginémosles todos sentaditos en una mesa redonda (estilo Rey Arturo), cada uno con una libreta delante y una lista enorme con sus nombres favoritos. Si ya hay movida cuando tan solo son  dos progenitores eligiendo el nombre de su querido neonato… No queremos ni pensar las batallas que se librarán para que salga escogido el nombre que tú quieres. Para solucionarlo, se elaboran seis listas con 21 nombres cada una (un nombre por cada letra del abecedario omitiendo letras como la Q, U, X, Y y Z).  Cada lista corresponde a un año, es decir, tendríamos nombres para 6 años. Estas listas son cíclicas y se repiten al séptimo año. Los nombres de los huracanes más violentos, son eliminados de las listas para que no se utilicen de nuevo y generen confusión.

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