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Breaking Bad

“La Química debe respetarse”

Con esta frase se cumplen ya 10 años del estreno de la mítica serie Breaking Bad y, como no, queríamos dedicarle un post en el blog. Hoy os hablaremos de la química que se esconde tras cada capítulo, tratando de no spoilear a nadie (ya sabéis que los odiamos).

Walter White es un químico especializado en el campo de la cristalografía que trabaja como profesor en un instituto de secundaria. Su vida da un giro de 180º cuando, un día después de su cumpleaños, le diagnostican un grave cáncer pulmonar, lo que le obliga a conseguir por todos los medios dinero suficiente para sustentar a su familia para cuando él ya no esté. Así que, hizo lo que cualquiera habría hecho en su situación, asociarse con su ex-alumno Jesse Pinkman para fabricar metanfetamina.

La metanfetamina se “cocina” siguiendo “La ruta Nagai”. En ella se lleva a cabo la siguiente reacción química:

En este caso, la metanfetamina se sintetiza a partir de un compuesto químicamente muy similar: la pseudoefedrina. Como podéis ver en la imagen, molecularmente, la única diferencia que existe es que la pseudoefedrina tiene un grupo hidróxido (OH) y la metanfetamina no. De hecho, la pseudoefedrina es un componente común en muchos medicamentos contra la congestión nasal. A parte de la pseudoefedrina, para llevar a cabo esta ruta con éxito, es necesario fósforo y cristales de yodo (obtenidos por Walter y Jesse de las cajas de cerillas y de desinfectantes).

La metanfetamina originalmente es un cristal incoloro, pero en la serie adopta un tono azul el cual la caracteriza y la diferencia de todas las demás. Que muestre este color es signo de poseer algún tipo de impureza, sin embargo, Heisenberg, presume de que su producto tiene un 99% de pureza. Teóricamente, podría darse el caso ya que en Nuevo México se ha hallado metanfetamina azul con un 98,4% de pureza.

Podemos ver más química cuando, en otro episodio, Walter y Jesse se quedan tirados en medio del desierto porque su caravana se ha quedado sin batería.  Una vez más, la química de Heisenberg sale en su salvación.  Walter recoge tornillos, arandelas, tuercas, monedas, etc compuestas supuestamente de zinc, y el hidróxido potásico sobrante de la reacción de síntesis de metanfetamina para crear una batería que encienda el motor.

En la reacción se produce un intercambio de electrones entre el cátodo y el ánodo (el zinc aleado de las piezas metálicas) por medio del puente salino (creado a partir del hidróxido potásico). Para saber con más detalle cómo funciona una pila, te dejamos nuestro post: en qué se parece una pila y una bañera.

A lo largo de los capítulos una de las cosas más impresionantes es la evolución que sufren ambos protagonistas, pero en particular cabe destacar los cambios de Walter White. Existe un diferencia abismal entre él y su alter ego Heisenberg.  Walter pasa de ser un profe de química, padre de familia, a uno de los cocineros de meta más importante de su estado y alrededores. Esto le obliga a madurar y a que saque a relucir su fuerte carácter. De hecho, Walter White y Heisenberg (pseudónimo que escoge para que le conozcan en ese mundillo) son personas completamente diferentes y opuestas. Este nombre lo elige haciendo referencia a uno de los físicos alemanes más relevantes del siglo XX: Werner Karl Heisenberg. Este científico es mundialmente conocido por formular el principio de incertidumbre, el cual tratamos en uno de nuestros hilos de Twitter.

Por otro lado, la ricina adopta varios planos protagonistas en algunos de los capítulos. Se trata de una proteína extraída de las semillas del Ricinus communis.  Se sintetiza prensando y moliendo las semillas para quitarle el aceite, agitándolas con agua a un pH determinado, filtrándolas, tratándolas con una solución de NaSO hasta que precipite la proteína, filtrando de nuevo, secándolas y suspendiéndolas hasta separar la ricina por flotación.

Se trata de una fuerte toxina porque se une a los ribosomas, los cuales quedan inhibidos.  Los ribosomas son orgánulos esenciales en los seres vivos ya que se encargan de la síntesis de proteínas. Esta inactividad provoca vómitos, diarrea y deshidratación debido a que el hígado es incapaz de sintetizar proteínas para llevar a cabo una correcta digestión. Si no es tratado, puede llegar a ser mortal.

“Las explosiones son el resultado de reacciones químicas que suceden casi instantáneas. Los reactivos más rápidos, es decir, los explosivos y los fulminatos de mercurio son un buen ejemplo de eso. Mientras mas rápido cambian más violenta es la explosión… “
―Walter dando una lección sobre el fulminato

Heisenberg, como buen químico que es, posee los conocimientos necesarios para crear artefactos explosivos. A lo largo de la serie, podemos observar como produce termita para abrir una puerta. La termita se crea a partir de un compuesto alumínico y un óxido metálico. La reacción entre estos compuestos produce una gran cantidad de calor, suficiente como para forzar una cerradura.

Sin embargo, todos los que hayan visto la serie, sabrán que Heisenberg es un inconformista y siempre quiere más. Es por eso que en un capítulo podemos ver como deja la pequeña pirotecnia de la termita para meterse con algo mucho mayor: una bomba de fulminato de mercurio. Esta se prepara disolviendo mercurio en ácido nítrico para posteriormente añadirle etanol. El producto final son unos cristales de color azul, muy similares a la metanfetamina producida por Heisenberg.

 

Otro de los aspectos más llamativos de la serie es como se deshacen de los cadáveres. Varias veces recurren al ácido fluorhídrico para descomponer los cuerpos, pero… ¿esto es posible? El ácido fluorhídrico es uno de los ácidos más débiles de los ácidos hidrácidos de los halógenos, por lo tanto, sería imposible que descompusiera un cuerpo. No obstante, es un compuesto que posee gran afinidad con los óxidos de silicio y los silicatos.

Esto en la serie les produce un problema ya que, en una ocasión, Jesse mete el cuerpo en una bañera y esta queda completamente desintegrada. Cuando llega Walter y ve el estropicio que ha provocado su pequeño aprendiz, le echa en cara porqué no le ha hecho caso y ha comprado un recipiente de plástico con el número que él le había indicado. En definitiva, si alguna vez os véis en la necesidad de disolver un cuerpo, el ácido fluorhídrico no es vuestra  mejor opción, tampoco os vamos a decir que usaríamos nosotras…

2 comentarios sobre “Breaking Bad

  1. Una serie que recomiendo a quién no la haya visto. Como decís, chicas @harguel, hay mucho de química, pero como en todas las series/películas, a veces se toman algunas licencias. Me ha gustado mucho que lo hayáis destacado. Muy buen artículo como siempre.

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